Latinas en Tech Policy - Parte 1
- Cristina Martínez Pinto
- Mar 27
- 8 min read
Updated: 2 days ago
Por PIT Policy Lab - Edición 2025

La ciencia y la tecnología tienen un papel fundamental en la transformación de la sociedad y la economía. No obstante, uno de los obstáculos para esta transformación es la persistencia de brechas de género en el campo. Las desigualdades de género se encuentran presentes en las diferentes etapas del desarrollo e implementación de las políticas de tecnología. Aunque actualmente existe un creciente número de mujeres en posiciones de toma de decisiones en el mundo de políticas de tecnología, su labor, avances e innovaciones no suelen ser debidamente reconocidas. Por esto, PIT Policy Lab busca aumentar la visibilidad de mujeres líderes en el sector, a través de la iniciativa Latinas en Tech Policy.
Para la edición 2025, hemos recopilado las experiencias de seis mujeres admirables, con la finalidad de aumentar el conocimiento sobre el campo laboral existente a través de su trayectoria. Conoce la historia de tres de ellas en esta publicación:
Lorena Buzón, Directora de Asuntos Públicos para Latinoamérica Hispanohablante, Tools for Humanity

Desde muy joven, el camino de Lorena Buzón estuvo marcado por su pasión por la política y el análisis social. Antes de cumplir los 18 años, ya había iniciado su trayectoria profesional, lo que la llevó a estudiar Ciencias Políticas y Administración Pública en la Universidad Iberoamericana. Posteriormente, continuó su formación con una maestría en Estudios Latinoamericanos y un doctorado en Gobierno Comparado en la Universidad de Georgetown.
A lo largo de su carrera, ha acumulado experiencia en sectores diversos, desde el gobierno y la academia hasta la consultoría y la iniciativa privada. En el sector público, desempeñó roles clave en la Secretaría de Educación Pública, la Oficina de la Presidencia y la Secretaría de Turismo, entre otras instituciones, donde se enfocó en el análisis de políticas públicas, la gestión legislativa y la coordinación interinstitucional. Su paso por la academia incluyó la investigación y la publicación de trabajos, además de su participación en programas especializados en Georgetown y en iniciativas dirigidas a estudiantes latinoamericanos. Sin embargo, fue en el sector privado donde descubrió el enorme impacto de la tecnología en la sociedad. Empresas como Juul y Tribal le permitieron comprender los desafíos y oportunidades de la innovación tecnológica en distintos mercados. Como consultora senior en Emant Consultores, su especialización en la intersección entre tecnología y regulación le permitió aportar al desarrollo de entornos normativos que equilibraran la innovación con la protección de los ciudadanos.
Además, ha participado en misiones de observación electoral en América Latina con la Organización de Estados Americanos y ha sido Editora en Jefe de la región para This Week in Fintech. Actualmente, su trabajo en Tools for Humanity representa uno de los retos más apasionantes de su carrera. Desde una posición regional, ha adquirido una visión amplia sobre el impacto de la tecnología en mercados hispanohablantes, impulsando soluciones como World y su prueba de humanidad anónima, siempre con el objetivo de situar a las personas en el centro de la innovación.
Uno de los aspectos que más disfruta del sector tecnológico es su dinamismo y capacidad de transformación. La constante evolución de la Inteligencia Artificial y la rapidez con la que avanza la regulación presentan desafíos que exigen adaptación y estrategia. En su labor en Asuntos Públicos, busca contribuir a la construcción de marcos normativos responsables e inclusivos que fomenten el desarrollo sin frenar la innovación.
A lo largo de su trayectoria, ha contado con el apoyo de figuras clave que marcaron su camino. Desde Laura Tamayo, quien despertó su interés por la ciencia política en INFONAVIT, hasta John Bailey, su director de tesis doctoral en Georgetown, cada uno de sus mentores le ha transmitido valiosos aprendizajes. Su madre, Sylvia Pérez Campuzano, ha sido una inspiración constante, enseñándole que cualquier profesión debe ejercerse con valores éticos inquebrantables.
Para las mujeres que buscan abrirse camino en el sector tecnológico, su consejo es claro: nunca dejar de aprender, atreverse a explorar desafíos complejos y rodearse de personas que impulsen su crecimiento. La curiosidad, la preparación y la construcción de una red de apoyo son esenciales para avanzar en entornos donde históricamente han predominado los hombres.
En su vida profesional, ha enfrentado desafíos que la han puesto a prueba, pero uno de los momentos más exigentes fue su último año liderando un equipo regional en medio de cambios regulatorios complejos. Enfrentar múltiples frentes al mismo tiempo le enseñó que el liderazgo no consiste en tener todas las respuestas, sino en saber guiar con calma y estrategia en la incertidumbre. Sin embargo, uno de sus mayores retos personales fue la defensa de su tesis doctoral, un momento que recuerda con intensidad. Un profesor le dio un consejo que la ha acompañado desde entonces: "Recuerda que nadie sabe más que tú sobre tu tema". Estas palabras, más que una afirmación, se convirtieron en un recordatorio de la confianza en su propio conocimiento y capacidad.
Hoy, su pasión por la música (¡toca la batería!), el cine, la lectura y los viajes sigue siendo una fuente de inspiración y equilibrio en su vida. Madre y esposa, su historia es un testimonio de dedicación, aprendizaje continuo y la convicción de que la tecnología y la política pueden converger para construir un futuro más inclusivo y equitativo.
Eleonora Lamm, Responsable del programa de transformación social de UNESCO

Eleonora Lamm es doctora en bioética y derecho, con más de dos décadas de experiencia en derechos humanos, igualdad de género, bioética y la intersección entre ciencia, tecnología y sociedad. Su carrera comenzó abordando cuestiones de derecho, salud, justicia y autonomía, pero pronto descubrió que los avances tecnológicos, en particular la inteligencia artificial, requieren marcos éticos sólidos para garantizar su desarrollo responsable.
Consciente del impacto de los algoritmos, la inteligencia artificial y la automatización en la vida cotidiana, Eleonora adoptó una perspectiva crítica y feminista, convencida de que la tecnología debe ser pensada desde un enfoque profundamente humano. Su trayectoria la llevó a incidir en la formulación de políticas tecnológicas, con la certeza de que el verdadero cambio ocurre cuando la ciencia se articula con los derechos humanos. Hoy, desde la UNESCO, trabaja para promover una transformación digital con justicia social, equidad y perspectiva de género.
Actualmente, lidera el programa de Transformación Social (MOST) de la UNESCO, una iniciativa que busca conectar el conocimiento científico con el diseño de políticas públicas destinadas a reducir desigualdades. Además, está a cargo de la implementación regional de la Recomendación sobre la Ética de la Inteligencia Artificial en América Latina y el Caribe. Su trabajo también incluye la dirección de la plataforma Women for Ethical AI (W4EAI), una iniciativa global de la UNESCO que busca visibilizar y fortalecer la participación de las mujeres en la construcción de una inteligencia artificial ética, inclusiva y transformadora.
Para Eleonora, lo más inspirador de su sector es su capacidad para generar cambios significativos en la sociedad: amplificar voces, redistribuir poder y visibilizar lo que ha sido históricamente ignorado. Sin embargo, también se enfrenta a grandes desafíos, como la resistencia de estructuras tradicionales dominadas por visiones masculinas y técnicas que tienden a excluir perspectivas diversas.
A lo largo de su trayectoria, ha encontrado modelos a seguir que han sido fundamentales en su desarrollo profesional. Destaca a Gabriela Ramos, a quien admira por su enfoque estratégico y su valentía para posicionar la ética y los derechos humanos en espacios de poder, así como su compromiso inquebrantable con la igualdad de género. También menciona a Aída Kemelmajer de Carlucci y Marisa Herrera, juristas que abrieron caminos en un mundo patriarcal sin ceder en sus principios.
Eleonora recuerda que ell mejor consejo profesional que recibió fue: "Hablá, aunque tiemble la voz, porque detrás de tu coraje puede venir otra que aún no se anima" y el peor que “bajara el tono” para encajar mejor. Hoy considera que quienes cambian las cosas no son las que bajan el tono, sino las que lo afinan hasta hacerlo imposible de ignorar.
A las mujeres jóvenes que buscan incursionar en este campo, les aconseja que entren aunque los espacios no parezcan diseñados para ellas. Considera que es precisamente en esos entornos donde su presencia es más necesaria. Las insta a no esperar cumplir con todos los requisitos ni a encajar en moldes preestablecidos, sino a hacer valer su voz, cuestionar lo injusto y construir redes de apoyo. Subraya que la tecnología no es neutral y que, si las mujeres no están en la mesa donde se toman las decisiones, serán solo quienes sufran los impactos de sus consecuencias.
Uno de los momentos más significativos de su carrera fue cuando le ofrecieron liderar la estrategia regional sobre la ética de la inteligencia artificial en la UNESCO. Para ella, no fue solo un logro profesional, sino un reconocimiento del papel de América Latina y el Caribe en el debate global sobre el futuro de la tecnología. Asumir esta responsabilidad significó llevar las realidades, luchas y visiones de la región a un espacio dominado por otras voces, con el firme compromiso de abogar por una inteligencia artificial justa, inclusiva y con perspectiva de género.
Eleonora ha convertido su trabajo en un acto de militancia ética, buscando garantizar que el futuro digital no solo sea tecnológicamente eficiente, sino también profundamente justo y representativo de las diversidades humanas. Su labor es un testimonio de que el cambio es posible cuando se combinan la ciencia, los derechos humanos y la voluntad de transformar la realidad.
Eliana Pérez, Gerente de Políticas Públicas para México, Centroamérica y el Caribe, Meta

Eliana Pérez es internacionalista de formación, pero su experiencia en el sector público le brindó un aprendizaje práctico en el diseño y la implementación de políticas públicas. A lo largo de su carrera, trabajó en cuatro secretarías de Estado y en el Senado, acumulando una visión integral sobre la gobernanza y la toma de decisiones. Además, obtuvo una maestría en comunicación política y pública, lo que le permitió fortalecer sus habilidades en el análisis y la estrategia en el ámbito de la tecnología y las políticas digitales.
Su transición al mundo de la tecnología le ofreció la oportunidad de generar un impacto positivo a gran escala, lo que se convirtió en su principal motivación profesional. En su rol actual, conecta a una de las empresas tecnológicas más influyentes con las autoridades mexicanas a nivel federal y en los distintos poderes del Estado. Su trabajo abarca desde el apoyo a personas usuarias en el uso de plataformas digitales hasta la implementación de proyectos que promueven la inclusión digital, como la capacitación de mujeres indígenas artesanas para comercializar sus productos en redes sociales. Esta capacidad de la tecnología para eliminar barreras y fomentar la inclusión es lo que más disfruta de su sector.
Sin embargo, también reconoce los desafíos que enfrenta el sector tecnológico, en particular la desconfianza y el desconocimiento con el que muchas veces se abordan las innovaciones digitales. Para ella, es fundamental que quienes diseñan regulaciones y políticas públicas comprendan y utilicen estas tecnologías antes de legislar sobre ellas.
Eliana creció en un entorno en el que el servicio público y el esfuerzo personal eran valores fundamentales. Su padre, quien sirvió en el Ejército durante más de cuarenta años hasta alcanzar el grado de General de División, le inculcó la importancia de la dedicación y el compromiso. Su madre, quien trabajó en el sector público y cambió de profesión en dos ocasiones, le enseñó el valor de la autoconfianza y la constante formación. Además, tuvo la oportunidad de trabajar con figuras inspiradoras, como la primera mujer en ocupar el cargo de Subsecretaria de Hacienda en México, quien la motivó a romper barreras de género en el ámbito profesional.
Para las mujeres jóvenes interesadas en incursionar en el campo de la tecnología y las políticas públicas, Eliana aconseja traer lo mejor de sí mismas al trabajo cada día y aprovechar el potencial de su posición para encontrar puntos de convergencia entre distintos actores. Destaca la importancia de tener una visión estratégica, priorizando los objetivos de largo plazo sin perderse en los detalles inmediatos. También enfatiza en que la edad no debe ser vista como una limitante, ya que la posición y las oportunidades se ganan con talento y esfuerzo, no con los años transcurridos.
Una de las experiencias que marcó su carrera ocurrió en su primer trabajo, cuando como asesora en una secretaría de Estado contribuyó en la preparación de documentos para una cumbre del G20 en México. A pesar de ser recién graduada, comprendió que su trabajo tenía un impacto real y que su opinión era valiosa dentro de la institución. Esta experiencia le reafirmó que el conocimiento y la capacidad de aportación son los factores que determinan la relevancia de una persona en su entorno profesional, independientemente de su jerarquía o trayectoria.
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